Brompton, mucho más que una bici plegable

Es capaz de ir contigo a todas partes y no se aparca en la calle, sino que se deja junto al abrigo, en el perchero.

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Sergio Cabrera
Brompton, mucho más que una bici plegable
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En 1979, el británico Andrew Ritchie patentaba la que sería la primera bicicleta Brompton de la historia. Desde entonces, su idea para crear un modelo urbano que permitiera disfrutar de las dos ruedas en cualquier entorno y climatología no ha sido vencido. Y es que su genialidad es ir más allá de una bicicleta plegable normal.

Al contrario que otras, que buscan más un ahorro de espacio, pero sin dejar de ser una bicicleta al uso, la Brompton consigue toda una contorsión que permite muchas más facilidades. Por ejemplo, a la hora de guardarla, ya que cabe perfectamente en cualquier rincón de casa, sin tener por qué acabar en el garaje o en un armario si no se desea. De hecho, incluso se han creado ganchos especiales de pared, muy alejados de los típicos de garaje.

Además, como es ligera y fácil de transportar (entre 9 y 12,5 kilos, según el modelo final), si se pusiera a llover mientras vamos pedaleando con ella, basta plegarla y cargarla a mano directamente. El tiempo nos obligaría a cambiar las dos ruedas por el metro o por el autobús, pero mientras no empiece a gotear no hay por qué renunciar a la bicicleta. Al llegar al trabajo, igual, basta dejarla en el perchero, sin preocuparse de estar molestando a nadie.

Su diseño presenta un tubo curvado con una bisagra para desplegarla, y las ruedas son de 40 cm. de diámetro, con un cambio de piñones internos de tres velocidades sin cambio de plato. Para que no pesara demasiado, el manillar, además de otras piezas, es de aluminio, disponible en tres opciones. Los guardabarros son de plástico y varillas de aluminio.

Hay toda una serie de productos alrededor de las Brompton. Los más conocidos son las bolsas para transportarla, realizadas en poliéster y materiales resistentes que recuerdan a las de los antiguos carteros (desde 165 €), así como bolsas para transportar objetos o compras mientras se padalea, además del gancho Bromhome. Las bicicletas en nuestro país tienen un precio que supera ligeramente los 1.000 € de media.

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