Siete zapatillas para un ‘postureo runner’.

Demasiado bonitas para destrozarlas corriendo, muy poco prácticas para batir marcas. Son ‘sneakers de salón’.

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Sergio Cabrera
Siete zapatillas para un ‘postureo runner’.
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La fiebre por correr que se ha apoderado en los últimos años de las almas de muchas se trasladó con éxito a las firmas de moda más exclusivas. Hace años ya de las famosas colaboraciones entre Adidas y Stella McCartney, en aquel entonces vendidas como algo revolucionario y una oda a la mujer deportista que no renunciaba a su feminidad y delicadeza.

Ahora no se trata de ser femeninas, en cuanto a delicadeza y sensualidad, sino de que las zapatillas no arruinen un conjunto por acabar siendo tan básicas que termine siendo un look más cercano al ‘chandalismo’ que al glamour que algunas se exigen las 24 horas del día. Aquí lo importante no es correr, ni si eres proponador o supinador, si aguanta la suela una pisada continua o si es mejor para andar o para amortiguar el peso. Lo importante es que sean bonitas, y a ser posible con detalles fluorados y luminosos.

En ese caso, nuestro gran aliado vuelve a ser el mercado del lujo, que si bien cuenta con marcas suficientes como para vestir a cualquier triatleta sin necesidad de pasar por una tienda de deportes, no menos cierto es que es un hacha en cuestión de ‘postureo’. A fin de cuentas, si se sabe diseñar un zapato de tacón imposible sin dejar la vida de las modelos y de las clientas por el camino, cómo no se va a poder hacer una zapatilla plana con cordones…

Hemos seleccionado siete de ellas que ejemplifican bien esta teoría. Estampados de leopardo en el caso de Valentino, tachuelas y decoración acristalada con suela celeste, formando un manto celestial, en el de Dior, rosa acharolado para Prada y Michael Kors; la mezcla de texturas y dorados que acaba de presentar Chanel o el modelo que preparó para el último San Valentín la casa Gucci… Todos son perfectos, pero para enseñar en casa… En el gimnasio, destrocemos las de toda la vida, que la cartera y nuestro amor por los complementos bonitos lo agradecerán.

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