La vida de Natalia de Lara.

Tierra, fuego, aire y agua dan lugar a la vida e inspiran la colección de verano de Natalia de Lara.

La vida de Natalia de Lara.
  • mail
  • facebook
  • Tweet
  • g+ 1
  • pinit
Berta Rivera 10 de julio de 2015
La vida de Natalia de Lara.
ver la galería »

Tierra, fuego, aire y agua son los cuatro elementos clásicos de la naturaleza, a ellos les sumaba Aristóteles uno más, uno que no era terranal ni tangible, era el quinto elemento, la quientaesencia de esta serie que explicaba las bases del funcionamiento de la vida y el mundo.

Aunque tras el Renacimiento la historia de la filosofía dejó en cierta medida obsoletas las teorías alrededor de estos cuatro elementos, éstos siguen formando parte de nuestra tradición cultural, no en vano pervivieron desde los tiempos de los presocráticos, y hablamos de la Grecia Antigua, hasta los tiempos del Renacimiento superada ya de largo la Edad Media.

Es más, tal es todavía la influencia de las teorías hiladas por los antiguos filósofos griegos alrededor de estos cuatro elementos, que éstos sirven incluso para inspirar una colección de moda: una serie de cuatro vestidos de Natalia de Lara que representan tierra, fuego, aire y agua, en definitiva, vida.

Se trata de cuatro vestidos des verano a cada cual más bello y sugerente que el anterior: el fuego viste de negro, luce un escote de vértigo en pico y breves mangas en rojo apasionado; la tierra nace marrón en la parte alta de su vestido y acaba derivando a un tono beige, casi vainilla en un corte romántico y favorecedor; el aire es lima y blanco en una combinación fresca y sugerente mientras el agua, como no podía ser de otro modo, es azul.

Viajando hacia la simplicidad de las cosas y llevando lo descubierto en ella hasta una colección de moda, Natalia de Lara reinventa el arte del vestido y sorprende tanto por la naturalidad de sus tejidos como por su destreza creativa en los cortes; tierra, fuego, agua y aire son cuatro vestidos que reflejan en tejido, a partir de los cuatro elementos de la naturaleza a los que hacen referencia, el modo de ser y sentir de las mujeres que los visten; fuego para las más apasionadas, aire para las más soñadoras, agua para las románticas y tierra para las más serenas.

Claro que no son estos cuatro los únicos vestidos que propone Natalia de Lara para dar tejido al verano, hay más opciones, tantas que lo difícil será decidirte sólo por una.

Así, como para empezar… ¿eres de agua, de tierra, de fuego o de aire? y es que si ahora no vistes como eres y te sientes, será porque no quieres…

 

 

Si te gusta ésto, dilo:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.