Baby Beef Rubaiyat, de restaurante a oasis urbano

Comida brasileña en el barrio de Chamartín, con jardín secreto… o no tanto.

  • mail
  • facebook
  • Tweet
  • g+ 1
  • pinit
Victoria Marrero
Baby Beef Rubaiyat, de restaurante a oasis urbano
ver la galería »

Las altas temperaturas siempre obligan. Menos ropa, más ligera, más sandalias, unas gafas de sol, un sombrero… pero si te vas a tomar algo, ya sea en playa, campo o ciudad, lo que toca es elegir lugares que miren al exterior. Y no es una cuestión de escoger ventanilla como cuando viajas en tren o en avión, aquí de lo que se trata es de seleccionar lugares con terracita. Bien orientada, acogedora y con vistas.

Y aunque cada vez es más habitual encontrar este tipo de recintos, lo que no lo es tanto es descubrirlos en plena ciudad, y por eso está aquí el Baby Beef Rubaiyat. Un restaurante brasileño especializado en carnes premium, que podrás encontrar en Madrid, en el 37 de Juan Ramón Jiménez, en el barrio de Chamartín.

Su interior es cálido, de grandes ventanas, mesas elaboradas con gruesas láminas de madera Ipé, y sillas de hierro forjado y cuero. Pero su chicha, su salsa, la sal de todo su espacio es su terraza, su jardín secreto, que de abril a octubre abre de par en par, para exhibir vegetación, y disfrutar de tu comida como si estuvieras en uno de esos vergeles que se encuentran en mitad del desierto.

La cocina está dirigida por el chef Carlos Valentí, quien además de preparar a la perfección esas carnes por las que tiene fama el Baby Beef Rubaiyat, elabora postres y helados artesanos, y una variedad de 9 panes, entre los que se encuentran el pan de queso, el de semillas de amapola o nueces, y los panes integrales.

Sus carnes vienen de Brasil, de una hacienda propia, donde las reses se crían en libertad, alimentándose de forma natural, para después una variada carta tanto de la sabrosa raza Brangus como de la exquisita raza Wagyu, que ellos elaboran en parrilla de carbón.

Y para una buena carne, o un buen pescado, que en su carta también los hay, lo mejor es poder acompañarlo de un buen vino. Y de eso ellos y sus 800 referencias, tienen mucho que decir, ya que ostentan uno de esos reconocimiento del sector del que en España sólo hay cuatro. Y es que tener el Best of Award of Excelence de la revista norteamerica Wine Spectator, es mucho tener.

Un lugar para estar, para disfrutar del exterior con una temperatura de hasta ocho grados menos, cosa de sus sistemas de pulverizadores de vapor de agua que la configuran como una de las mejores terrazas de Madrid. ¿Tomamos algo?

Si te gusta ésto, dilo: