El toque ‘chic’ de la temporada: el sombrero negro

El clásico sombrero Fedora en fieltro negro se convierte en una de las armas para las chicas ‘guerreras’ de ciudad. Combinarlo es sencillo con estos trucos.

El toque ‘chic’ de la temporada: el sombrero negro
  • mail
  • facebook
  • Tweet
  • g+ 1
  • pinit
Sergio Cabrera 13 de diciembre de 2014
El toque ‘chic’ de la temporada: el sombrero negro
ver la galería »

El Fedora es uno de los sombreros más característicos y comunes del mundo, de ahí que realmente sea normal que no sepamos su nombre, y que nos limitemos a llamarle ‘sombrero’, tal cual. Sin embargo, se trata de un tipo que se caracteriza por tener una corona pinchada, cinta gruesa con o sin lazo y un ala de tamaño medio. Desde hace unas décadas se ha convertido en una pieza más de los accesorios femeninos, pero desde los años 20 hasta entonces era más extendido en el público masculino.

Su nombre, en cambio, viene de una mujer, la protagonista de la obra homónima de Victorien Sardou, del siglo XIX, que llevaba en escena dicho sombrero. No sería la única prenda de la historia en tener orígenes en las tablas de un teatro…

Esta temporada, su versión en fieltro negro se ha convertido en todo un ‘must’ para aquellas que quieren darle a sus conjuntos un toque informal, contestón y, sobre todo, desenfadado. Al ser una pieza que no encaja de forma armónica, siempre tiene un punto de irreverencia, de ahí que sea el remate ideal en combinaciones nada clásicas pero, al mismo tiempo, muy ‘chic’.

Lo mejor es que no sea la única pieza negra del conjunto. No es que se trate de parecer una gótica, pero sí de que no sea demasiado discordante. Un pantalón o un bolso de ese color ya sería suficiente, y más si se eligen lentes de sol oscuras, aunque estemos en invierno…

Si es puede escoger talla (en la boutique Mode Must Have se puede elegir entre S y M, desde 17 €; y en Mango, talla única, desde 30 €), hay que tener presente que, en este caso, menos es más. Es preferible un sombrero algo pequeño a que baile y quede grande, aunque, claro, lo ideal es la perfección, que esté justo. Y si se quiere darle un toque de color a la cinta, que no sea muy llamativo y, sobre todo, huye de ponerle una a juego con el conjunto, como si fuera parte del mismo.

Naturalidad y desenfado son claves, así que, cuanto más casual, mejor.

Si te gusta ésto, dilo:

Comentarios Cerrados.